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como gano la loteria nacional

Cifras de la Lotería de Navidad 2020

Buscador de números de la Lotería de Navidad 2020

¿Dónde encuentro el número de la Lotería de Navidad que coincide con el cumpleaños de mi madre? ¿Y el de la fecha de la última Champions que ganó el Madrid? Hay muchos números que la gente busca por toda España y aquí podrás encontrar dónde está, para hacer más sencilla tu búsqueda.

En este buscador de décimos de Lotería, fácil de usar, podrás saber en qué administración venden el número que quieres y podrás acercarte a comprarlo (o llamar por teléfono para reservarlo). Simplemente tienes que poner el número que buscas aquí abajo y darle a «Buscar». También puedes pinchar en la tabla que hay justo debajo y seleccionar manualmente tu número favorito. Inmediatamente aparecerán los lugares donde podrán comprar el número.

Desde hace años, la estrategia para impulsar la venta de décimos de la Lotería de Navidad comienza en pleno verano. «¿Y si cae aquí el Gordo de Navidad?», es el eslogan en el que Loterías y Apuestas del Estado se apoya para animar a aquellos ciudadanos que viajan lejos de sus provincias a adquirir un boleto para el sorteo. Así, la red comercial de Lotería y Apuestas del Estado cuenta con 11.000 puntos de venta a lo largo del territorio nacional donde se pueden adquirir alguno de los 172 millones de series que se ponen a la venta. Esto es, cada emisión consta de 172 series de 100.000 números cada una. Dicha emisión alcanza los 3.400 millones de euros, de los que se reparte un 70% en premios.

Siguiendo la tradición, el importe a pagar por un décimo es de 20 euros y los premios se han mantenido invariables con respecto al año anterior. Es decir, el mayor premio, conocido como el Gordo de Navidad, tiene una cuantía establecida de 4.000.000 euros a la serie, es decir, 400.000 por décimo. El segundo premio es de 1.250.000 euros a la serie, 125.000 al décimo; el tercero es de 500.000 por la serie completa y 50.000 por décimo. Los dos cuartos premios se mantienen con un pago de 200.000 euros a la serie y 20.000 al décimo y siguen siendo 8 quintos premios con un pago de 60.000 a la serie y 6.000 por décimo.

Además, las terminaciones con respecto al premio «Gordo» otorgan varias cantidades: para los números anterior y posterior al 1º premio: 20.000 euros (dos premios); para los números anterior y posterior al 2º premio: 12.500 euros (dos premios); para los números anterior y posterior al 3º premio: 9.600 euros (dos premios); para las centenas del 1º, 2º y 3º premio: 1.000 euros (hay 297 premios); para las centenas del 4º premio: 1.000 euros (hay 198 premios) y para las dos últimas cifras del 1º, 2º y 3º premio: 1.000 euros (297 premios). Por último está la pedrea, en la que se reparten 1.794 premios de 100 euros al décimo y el reintegro, donde se recupera el valor de lo jugado (20€) si el boleto adquirido termina en el mismo número que el premio Gordo.

De acuerdo al procedimiento de los últimos años, habrá 100.000 bolas en el bombo de números –no pueden ser más– y en el otro de los bombos de la Lotería de Navidad, el de los premios, serán 1.807 bolas, teniendo una probabilidad de recibir un premio del 15,6% y, la mayoría de esta, será a través del reintegro, es decir, recuperar el dinero jugado. Por otra parte, teniendo en cuenta que existen 100.000 números y cada uno tiene 172 series que se dividen en 10 décimos, se puede llegar a estimar al alza una recaudación de unos 3.440 millones de euros, aunque esto varía en función del desembolso final en los días previos al sorteo.

Números calientes y fríos

Teniendo en cuenta los datos, se puede comprobar que existen números «fríos» y «calientes». Es decir, números que todo el mundo quiere comprar por haber sido, tradicionalmente, más afortunados que otros. Por ejemplo, las terminaciones en 5 suelen ser, por estadística, las más premiadas, puesto que el Gordo de la Lotería de Navidad ha terminado en esa cifra en 32 ocasiones. Por el contrario, los números que acaban en 1, 2 y 9 son menos populares, debido a que el mayor premio solo les ha visitado en ocho, tres y dieciséis ocasiones respectivamente.

No obstante, cada año se renuevan las probabilidades de que un número, del 00000 al 99999, pueda ser el poseedor del «Gordo» navideño, ya que el sorteo siempre queda en manos del azar. Sin embargo, hay décimos con ciertas terminaciones que parecen estar malditos. En el caso de la Lotería de Navidad, aquellos que acaban en 9, 10, 21, 25, 31, 34, 41, 42, 43, 51, 54, 59, 67, 78 o 82 nunca han obtenido el premio más elevado.

Nuevas formas de compartir la ilusión

Debido a la enorme cantidad de décimos que se reparten por toda España, es muy común escuchar la frase: «He cogido un décimo en mi trabajo, coge otro en el tuyo y los llevamos a medias». Esto, si no se hace adecuadamente, puede conllevar algún disgusto si finalmente resulta premiado. Con la llegada de las nuevas tecnologías se han ido perfeccionando nuevos métodos de compartir la ilusión. Los décimos son billetes al portador, es decir, quien lo tiene en su poder ostenta el derecho de cobrarlo. Existen varias maneras de probar que ese boleto es de más de una persona. «Hay que dejar constancia por escrito de la identificación del número, de las personas que lo comparten y el porcentaje de participación que tiene una de ellas», explica el abogado Roberto Martínez. ¿Cómo? Por ejemplo, a través de un folio en blanco en el que conste el nombre y apellidos, así como la cantidad de cada participación firmada por cada uno de los que toman parte en el décimo premiado. Todo ello, junto a una fotocopia del DNI.

También se puede hacer de un modo más moderno, dejando constancia del número del décimo de la Lotería de Navidad por correo electrónico o incluso por WhatsApp. Sin embargo, esta última vía puede generar problemas, ya que sería cada uno de nosotros quienes debamos demostrar que compartíamos ese décimo.

Todas las cifras de la Lotería de Navidad 2020. Consulta los datos en torno al sorteo de la Lotería: números más premiados, terminaciones con más suerte, cuantía de los premios, etc. Todas las estadísticas sobre el sorteo de Navidad y los datos más relevantes sobre el Gordo de la Lotería en ABC.es

Este hombre hackeó el sistema y ganó la lotería 14 veces: esta fue su fórmula

Dicen que tienes hasta cuatro veces más probabilidades de ser alcanzado por un rayo que de ganar la lotería. Aparentemente, esto nunca fue así para Stefan Mandel, el economista que logró hacerse hasta 14 veces con el premio de la lotería. Esta fue su historia ( y su fórmula ).

Su relato comenzó en la década de 1960 y se extendió hasta la de 1990. Mandel creció en la era comunista de Rumania, donde una gran parte de la población vivía sumida en la pobreza bajo el control soviético. Por eso es muy posible que el fruto de su éxito llegara de forma forzada: no había muchas maneras de ganarse la vida honestamente, al menos, no fuera de la ley.

Bajo este escenario, Mandel se encontraba luchando por mantener a su esposa y sus dos hijos con un salario equivalente a menos 90 dólares al mes. A punto de tirar la toalla, encontró lo que parecía una vía de escape: un algoritmo que le garantizaría un premio de lotería.

Mientras estaba trabajando como economista para el consorcio minero rumano, se le había ocurrido la idea de superar las probabilidades de la lotería. Mandel quería encontrar una manera segura de ganarla, así que durante varias semanas se pasó noches sin dormir hasta que descubrió una fórmula matemática perfecta que podría predecir 5 de 6 números ganadores. La lotería era, tal y como Mandel lo vio, “mi boleto para salir del país”.

El economista decía que “las matemáticas aplicadas adecuadamente pueden garantizar una fortuna”. El inicio de Mandel era simple: se dio cuenta de que la clave para abrirse camino hacia una ganancia de la lotería era identificar los premios acumulados que se habían vuelto tres veces más grandes que el número total potencial de combinaciones ganadoras.

Por tanto, para una lotería que requería que los participantes elijan seis números que van del 1 al 40, por ejemplo, hay una posible combinación ganadora de 3.838.380. Bajo este escenario, Mandel esperaría hasta que el premio mayor aumentara a tres veces esa cantidad.

El razonamiento era simple: si los boletos costaban 1 dólar cada uno (en el momento y en las loterías a las que Mandel se dirigía), entonces podría comprar un boleto para cada combinación y entregar el que ganó el bote mayor para ganar el doble de la cantidad de dinero que gastó en los boletos.

Por supuesto, siguiendo este método no ganó el doble del dinero porque Mandel tenía que cubrir los gastos generales, lo que requería que el premio mayor fuera tres veces el número total de posibles combinaciones ganadoras para que él obtuviera una ganancia.

Precisamente, los gastos generales y la logística fue donde el esquema de Mandel se complicó, incluso si la idea matemática subyacente era aparentemente simple.

Después de identificar una lotería con las combinaciones ganadoras correctas para la proporción del bote mayor, el economista reunió a un grupo de inversionistas para que cada uno contribuyera con una cantidad relativamente pequeña (unos pocos miles de dólares cada uno).

Con el dinero de los inversionistas, Mandel imprimiría millones de boletos con cada combinación (algo que se podía hacer entonces), y luego los llevaría a los concesionarios de lotería autorizados para comprarlos e ingresarlos.

Luego, una vez que se produce una combinación, las ganancias se repartírían entre Mandel y los inversores.

El hombre primero probó su esquema en Rumania con un grupo de amigos. El tiempo libre que había pasado estudiando matemáticas teóricas dio sus frutos y ganó alrededor de 19 mil dólares, lo suficiente para sobornar a funcionarios del gobierno para que lo dejaran salir del país y comenzar una nueva vida en Occidente.

De ahí dio el gran salto: Estados Unidos y Australia en los años 70 y 80.

Por supuesto, la trama, ahora más grande que nunca, tenía sus desventajas. Originalmente, Mandel tenía que escribir todas las combinaciones a mano, lo que aumentaba considerablemente las posibilidades de un error humano. El premio gordo rumano también había sido relativamente pequeño: después de pagar a todos sus inversores, solo se embolsó unos 4.000 dólares para él.

Por tanto, en general los márgenes de Mandel no eran muy grandes. Por ejemplo, después de una victoria en 1987, con un valor de algo más de un millón, pagó a los inversionistas e impuestos y se quedó con “solo” 97.000 dólares para él.

En cualquier caso, cuando llegó a Australia, lugar donde se estableció, pudo perfeccionar su sistema. El desarrollo de los equipos informáticos en la década de 1980 simplificó enormemente todo el proceso del economista. En lugar de rellenar los boletos a mano, simplemente podía dejar que las máquinas hicieran el trabajo.

Mandel logró reunir a un sólido grupo de inversores mientras estaba constantemente atento a los premios que cumplieran con los requisitos. A lo largo de la década de 1980, el “sindicato de la lotería” que creó con sede en Australia alcanzó 12 jackpots (los botes más grandes) y obtuvo más de 400.000 dólares en otras ganancias antes de atraer la atención de las autoridades, quienes posteriormente cambiaron las leyes de lotería para evitar futuras manipulaciones del sistema.

Sin embargo, el mayor truco del economista aún estaba por llegar. Apoyado por esa red internacional de conspiradores que había formado, en febrero de 1992 decidió aplicar su sistema a la lotería estatal de Virginia (Estados Unidos), que había alcanzado un premio mayor de más de 27 millones.

El hombre que tenía sobre el terreno, A. Alex, supervisó el procesamiento de 7 millones de boletos de más de 100 supermercados y estaciones de servicio en todo Virginia. Aunque los empleados de las tiendas se mostraron reacios a la cantidad total que se les pedía que procesaran, técnicamente no había nada ilegal en que un individuo comprara miles de boletos individuales, por lo que el plan siguió adelante.

El sistema de Stefan Mandel funcionó perfectamente y, el 16 de febrero de 1992, ganó el jackpot.

La gran suma atrajo el interés de los funcionarios del gobierno, y después de múltiples investigaciones, la CIA y el FBI declararon a Mandel inocente de cualquier delito. Al final, todo se redujo a un poco de suerte, algunas matemáticas y mucho trabajo de campo. Como decía el mismo Mandel, “cualquier estudiante de matemáticas de la escuela secundaria podría calcular las combinaciones”.

Con ello, él mismo recaudó más de 15 millones dólares (con más de 5 millones en gastos). Mientras tanto, se metió en problemas después de no pagar a los inversionistas y declararse en bancarrota. Además, también se involucró en varias estafas de inversión que lo llevaron a prisión durante 20 meses.

Con todo, Stefan Mandel había construido su propio sistema a la perfección y había ganado una fortuna para sí mismo.

Por cierto, los aspirantes a imitadores de hoy lo tienen muy difícil. Después de las aventuras de Mandel, las autoridades de la lotería de Estados Unidos cambiaron las reglas, haciendo que su esquema sea imposible de replicar. Nadie puede imprimirse sus propios boletos en casa y también está restringido el número de compras de boletos por persona.

En cuanto a Mandel, hoy vive “retirado” en una pequeña isla tropical en la costa de Australia. Les dejo los seis pasos de la “fórmula Mendel”:

1. Calcula el número total de combinaciones posibles. (Para una lotería que requiere que elijas seis números del 1 al 40, eso significa 3,838,380 combinaciones).

2. Encuentra loterías donde el premio mayor sea tres veces o más el número de combinaciones posibles.

3. Recauda dinero suficiente para pagar cada combinación. (Mandel reunió a 2.524 inversionistas para ganar la lotería de Virginia).

4. Imprime millones de entradas con cada combinación. (Esto solía ser legal. Ahora tendrías que comprar los boletos directamente en la tienda).

5. Entrega los boletos a los concesionarios autorizados de lotería.

6. Gana el dinero, pero no te olvides de pagar a tus inversores.

Dicen que tienes hasta cuatro veces más probabilidades de ser alcanzado por un rayo que de ganar la lotería. Aparentemente, esto nunca fue así para Stefan Mandel, el economista que logró hacerse hasta 14 veces con el premio de la lotería. Esta fue su historia (y su fórmula).